miércoles, 23 de abril de 2014

Fragmento*

Foto: Pedro Torres
(...A veces, cuando me acuesto y me dispongo a dormir me viene a la cabeza la idea de la muerte, no como un peligro o un miedo a que me pase algo concreto en ese momento, sino como la única realidad que conocemos, esa idea me intranquiliza, me incomoda, me angustia, entonces me digo a mi misma que de nada sirve rebelarse ante los hechos consumados, eso y el sueño, me ayudan a pasar el mal momento.

La muerte es como esos camiones inmensos cargados de cemento, que te encuentras en las autopistas, van dejando una estela blanca y una nube de polvo contadora de historias de la nada, de lugares inhóspitos donde hombres cansados y desaliñados descargan toneladas de cemento para construir ciudades o carreteras, lugares solitarios, secos y rodeados de alambradas y polvaredas, los intuyo ansiosos y un poco angustiados por haber terminado haciendo esta vida y no otra más respirable.

Otras veces, la muerte, te toca con los nudillos en la ventana de la duermevela para recordarte que es ella la única, la verdadera reina de la Creación, la que te ha acompañado desde tu nacimiento.

Observar a la gente bebiendo sola en los bares, al tiempo que mete monedas de manera convulsiva en las máquinas tragaperras, me producen la misma ansiedad que los camiones, almas en pena en transito por esta vida, anónimos, fracasados. Esta antesala de la muerte para ellos es un verdadero infierno, donde no pueden dominar sus impulsos, no tienen quién les escuche, en realidad se retuercen de dolor pero nadie parece verles.

También está la vieja demente que se sienta cada tarde en la plaza, frente al parque donde juegan los niños,repite continuamente: «soy vieja y caprichosa, soy vieja y caprichosa», Su marido un viejo que conserva aún su cordura la acompaña, recrimina y cuida como si fuera una niña pequeña.

Observo desde mi mesa en la terraza del bar, tomándome una cerveza, todo este ir y venir de dolor con la soberbia y autosuficiencia que me da mi autonomía o esta tregua que he firmado con la muerte, me va a permitir tomar nota de todas estas cosas y contarlas, de la manera más bella posible, el dolor humano a veces tiene una belleza brutal, ¿será lo que subyuga a los poetas? me gusta pensar que en el fondo siendo la más errante de todas las almas solo permanezco aquí impasible ante este dolor tomando una cerveza porque se me ha encomendado contarlo.

Mi tesoro está en la caja de las lavativas anales, en la balda más baja de la librería, la construí con una caja de botas altas que me encontré en la basura, me gustó porque era lo suficientemente grande como para hacerle un doble fondo, debajo el tesoro y arriba una pera de agua y un frasco blanco que solo contiene agua, la pera nunca la utilicé realmente, solo tiene un papel disuasorio por si vienen a registrar mi cuarto cuando no estoy, no me fío ni un pelo de mi casero, seguro que es de los que husmea en las habitaciones de sus inquilinos cuando salimos, él vive allí y no tiene más ocupación que cobrarnos el alquiler, hacer labores de mantenimiento y especular sobre nuestras vidas, aunque de este extremo no estoy convencida, el asco y la repulsión que puede producir la sola palabra lavativa es una garantía de que Pablo, el casero, no pondrá sus manos en mi tesoro.

Fue muy amable conmigo cuando le alquilé la habitación, es un hombre espigado, puede rondar los sesenta años, me lo encuentro en plena bajada en el escalafón social, seguro que se crió en lugares mucho más lujosos que este mamotreto gris, esta es su caída del cielo de los privilegiados al mundo real. A pesar de su ocupación actual, hospedar a seres errantes y solitarios que no pueden permitirse nada mejor y que poca gente echará de menos cuando se mueran, se ve que en otro tiempo frecuentó lugares más glamurosos.

Racismo, clasismo, son actitudes que se esconden tras un ligero barniz de modernidad y anchura de miras, afloran al primer golpe de aire, ante la más leve amenaza de usurpación, ante la más elemental reivindicación de igualdad en lo profundo, a todo el mundo le gusta llevar a un negro, una india o un artista sin recursos a sus fiestas, infiere un punto de progresismo, un caché mundano difícilmente sustituible por una planta carnívora o un plato de insectos caramelizados.

He sido víctima de esas actitudes encubiertas en muchas ocasiones, en cuanto bajaba la guardia y empezaba a sentirme de verdad integrada en cualquier grupo humano de esta catadura, a pesar de que puedo pasar por una blanca burguesa, tarde o temprano acaban descubriéndome y teniendo hacia mi alguna actitud discriminatoria, hiriente, más o menos encubierta con alguna disculpa educada pero que mi sensibilidad extrema lo percibe aún antes de que suceda, desde que les está pasando por la frente la idea de excluirme yo lo estoy notando, es como si me clavasen un estilete en el corazón, pero a estas alturas solo molesta un poco al primer empujón, como los agujeros de las orejas cuando llevas tiempo sin usar zarcillos, duele un poco al ponértelos pero la punta afilada encuentra el viejo camino horadado, no es la primera vez que me clavan esos estiletes aunque a veces el hueco parece que se ha cerrado, sobre todo si paso tiempo en guardia y procuro no relacionarme ni crearme demasiadas expectativas de sentimentalismo con las personas, a mi nadie me quiere de verdad y eso es así, cuando hablo nadie me escucha con interés, no se cuando me convertí en anécdota, supongo que seria nada más nacer en el preciso momento que mi propia madre decide que yo seria una especie de hija de segunda categoría, relegada siempre frente al hijo mayor varón.

El silencio es la mejor solución pero cuando eres joven, inteligente e impulsiva difícilmente te callas, sin embargo qué descanso me procura el silencio en este momento de mi vida, cuantos años han tenido que pasar para aprender a callar.

Lo bueno de este hostal es que no tengo que hablar con nadie, es un edificio de dos plantas feo y rectangular, mi habitación está en la primera planta, un largo pasillo con tres habitaciones a cada lado lleva a un amplio ventanal al fondo desde donde se ve un jardín con una Ceiba majestuosa que permanece en aquél patio erguida desde hace siglos, sabedora de cosas.

Decía Alejo Carpentier que en la Ceiba no anidaban nidos los pájaros porque a ella no le interesaban los solos pífanos ni las músicas de cámara, sino las sinfonías de los vientos viajeros que le narraban la historia del mundo. ...)
JuanaSantana


*Fragmento de mi próxima novela, que aún no tiene titulo definitivo.

miércoles, 16 de abril de 2014

El Páramo


Foto:Pedro Torres
El miedo con el que te enfrentas al folio en blanco. Esa mezcla de cualquier cosa puede ser, la adrenalina que se dispara y las ganas de vivir. Sólo se escribir con el alma, sólo así puedo caminar.
A veces me sorprenden las dudas y me hacen reír, es divertido ver como en ocasiones me siento con derecho a dudar, como si toda la vida fuera mía, como si cada segundo no fuera una condescendiente concesión, un “agárralo ahora que puedes, no sea que mañana no tengas manos”… y yo me río. Siempre me río cuando tengo miedo, me ayuda, parece que así el amargo sabe distinto. No puedo evitar el dolor, eso no es posible para nosotros los humanos, así que visto mi rostro con la mejor sonrisa que tenga en el armario en ese instante, es lo más que puedo hacer, ¿qué menos?.
Camino por el páramo siguiendo la voluntad de mis pies, ellos saben más que yo, ya han andado mucho, no tanto en ésta como en otras vidas, yo no recuerdo nada y sólo me queda confiar.
Me alejo de lo que conozco, de mi, de ti, de mi casa, de tu casa, del caminito que recorrí todos los días buscando aventuras más allá de mi rincón. Mis calles, tus calles, todo aquello que nació y murió, o tal vez no, porque nada muere, eso dicen, yo ya no sé que pensar.
Mi mar, tu mar, mis montañas y las tuyas, también me las llevo conmigo allá donde vaya porque ya no se pueden sacar de aquí dentro, estarán para siempre en mi y eso no lo elegí yo, la tierra me eligió a mí, fue ella la que me trajo hasta aquí. Me ha visto morir y resucitar tantas veces que ahora que me marcho es ella la que sonríe.
Cada vez me duele más escribir… esta terrible manera de abrirme en canal…

Volveré.
Regina Zerené

martes, 4 de marzo de 2014

La onírica de los días

"Somos del mismo material del que se tejen los sueños, nuestra pequeña vida está rodeada de sueños."
William Shakespeare  




Monumento al gato Parque García Sanabria
Entré por la puerta del gato y me eché a leer en el césped a la sombra de los árboles, quedé traspuesta inmediatamente, el murmullo del agua el sol y la lectura me hicieron desear una cama para descansar, qué sola tiene que estar mi alma para que al primer sopor, en las primeras hilachas de sueño busqué desesperadamente la compañía de mi madre muerta hace más de seis años.

Ella estaba acostada en una cama alta muy tapada hasta el cuello con el embozo y su pequeña radio debajo de la almohada, me acerqué y arrodillada le supliqué que se viniera a dormir conmigo a mi cama que me sentía muy sola, no se movió ni mostró el más mínimo interés, permaneció mirando hacia el techo con la mirada perdida escuchando la radio, distante como siempre había sido conmigo, yo tampoco insistí demasiado sin embargo en la siguiente secuencia, mi madre vino a mi cama a dormir a mi lado pero sin rozarme, sin hablarme, como si estuviera metida en una campana de cristal y solo pudiera verla, no me rechazaba, una madre nunca rechaza por completo a una hija, pero tampoco me daba calor solo me permitía verla junto a mi a través de un frío cristal, lo siguiente fue darme cuenta que me había quedado traspuesta en el parque, enfrente tenia la puerta del gato y detrás de los setos un grupo de guiris paseando con el mapa en la mano, la puerta del gato es una escultura de cemento , piedra , vidrio y varillas metálicas, está hecha con los planos donados a la ciudad de Santa Cruz por el conde de Noailles, poseedor de la obra original de Óscar Domínguez.


Me cansé de llegar tarde a todas partes, de vivir en un mundo de intuiciones, nadie me dijo que había plazos. Es mentira eso de que nunca es tarde, es al revés.

Yo siempre llegué tarde a todo, a los estudios universitarios, a los éxitos editoriales, al feminismo, a los antioxidantes, a los viajes, todo lo rocé apenas con las yemas de los dedos porque no los había visto sino justo en el momento que empezaban a desaparecer, y alargaba mi mano en un esfuerzo inútil para rozar todos esos paraísos, para percibir su textura, y ese gusto amargo en la boca del estomago, la angustia, la ansiedad.

¿Para qué nombrarlas?, ¿acaso si las nombro se evaporan?

Hablo y nadie escucha, ni siquiera en los sueños puedo sentirme escuchada, o más que escuchada entendida, abarcada, aprehendida.

Soñé con una pequeño espacio lleno de mujeres,y eran todas hostiles a mí, el habitáculo olía como el jabón neutro sin olor, eran mujeres pulcras e inteligentes, como mi madre, algunas salieron a fumar y desde el fondo de la calle aparecieron unos muchachos con actitud agresiva, discutían y de pronto se enzarzaron en una pelea cuerpo a cuerpo justo delante de nosotras, pude ver el miedo en algunos ojos de aquellas mujeres, la perplejidad en otros y la reprobación a la violencia masculina en la mayoría, yo conocía esa violencia, me era tan familiar como su encubierta hostilidad , su reserva o condescendencia para conmigo, también a esos cénaculos femeninos había llegado tarde.

Me crié en un patriarcado y tengo instrumento para soslayar la agresividad masculina, para lo que no tenia instrumentos era para gestionar el rechazo de las mujeres como yo, empezando por mi propia madre que nunca dudó, entre yo y mi hermano siempre tuvo claro si la obligaban a elegir de parte de quién estaba, opté por irme de aquél lugar, respiré hondo y me adentré en la calle sin mirar atrás, para continuar soñando en otra pantalla.

Es la onírica de los días, la única que me indica el camino de migas de pan para llegar a casa, solo la curiosidad de saber qué va a pasar me mantiene viva soñando.
Juana Santana

domingo, 26 de enero de 2014

REGINA ZERENÉ : Un mundo de posibilidades

Portada
El Universo de Regina es una burbuja cóncava donde caben una orquesta, unos platos, una voz prodigiosa, una mente pensante, una poeta y el sueño de un mundo mejor.
Se puede llamar canción protesta, porque tiene esa clara intencionalidad que a mi tanto me satisface, reminiscencia de otros grandes que pusieron bandas sonoras a legendarias revoluciones de los pueblos.
oir
Ver a Regina que pertenece a la generación, tanta veces tachadas de ninis, con esa conciencia es una gran fiesta para los corazones y una puerta abierta al futuro, no lo hemos hecho tan mal con esta juventud después de todo y pese al bombardeo de vacuidad al que han sido sometidos sistemáticamente de la mañana a la noche.
Aquí la tenemos pariendo un trabajo coherente con los ojos abiertos como platos analizando y llamando por su nombre lo que sucede alrededor.
Es también la soledad del corredor de fondo, una tristeza que de pronto te atrapa allá por el tercer tema, es la vida que duele, esa vieja punzada del desamor que todos hemos sentido alguna vez, dice que en su jardín ya no hay color pero no es cierto, sabemos muy bien que es solo un estado de ánimo transitorio.
Por suerte para el resto de los mortales sobrevive inmediatamente a la melancolía, y ya en el cuarto tema vemos como emerge de las cenizas el ave fenix o el Icaro que voló demasiado alto, se despierta y te regala unos scratching que tienen la intención de chocar a las mentes puristas, de despertarlas del letargo, es el jazz, el soul, es la revolución, es Regina Zerené.
No te la pierdas por nada del mundo.
Juana Santana

viernes, 27 de diciembre de 2013

El imaginario de Alonso Fernández de Lugo, y III.

                                    De secretos y traiciones.

                                                                                                    Fernando Herráiz

Escudo de los Lugo en Oropesa Puerto Espíndola

Los actores.
   En los primeros años del S. XVI el balance de los diferentes actores del asunto de Canarias era agridulce. Para Los Católicos, el resumen era claramente positivo...., pero en 1500 habían muerto sus dos hijos mayores, y la sucesión pasaba a Juana, casada con Felipe de Borgoña y Flandes, hijo del  emperador Maximiliano I de Habsburgo. La situación desbordaba los cálculos más pesimistas de Isabel y Fernando, pues independientemente del estado mental de la futura reina, era evidente que carecía de ambiciones políticas, y que el poder efectivo lo ejercería su marido.
   Felipe de Habsburgo era, a pesar de su juventud, un político con experiencia que se movía con soltura en las cortes europeas. Con 25 años había puesto en marcha una administración eficiente en Flandes. Por su talante, títulos y relaciones, era una figura emergente en el viejo continente, que contaba con un consejo asesor profesionalizado, y presumía de sentar a su mesa a Erasmo de Róterdam y a otros humanistas de prestigio. Su corte era sinónimo de lujo, boato y liberalidad de costumbres al estilo francés e italiano, vivo contraste con la austeridad, el rigorismo religioso, y el “enlutamiento” de la castellana.
  La disparidad de estilos de vida, intereses, y horizontes intelectuales fue recogida por diversos cronistas. En el norte del continente se gestaba la reforma protestante, y el debate giraba en torno a la autoridad, moralidad y competencias del papado, mientras que Castilla se afanaba en una política fundada en el acrecentamiento de la hacienda real, la unanimidad religiosa y la empresa americana...leer más 

lunes, 2 de diciembre de 2013

Crónica de una tarde cualquiera: a propósito de Bestiario de Cecilia Domínguez


 


Y ha sido una tarde cualquiera que tuve ocasión de sumirme en el Universo poético de Cecilia Domínguez llevada de la mano por ella misma, que como si de un un arrullo se tratara, desgranó con su voz propia, sin redundar ni un ápice porque la voz de Cecilia es hoy más propia que nunca, desgranó, digo, media docena de poemas dejando pasmada a toda la concurrencia, con motivo de la Cartografía Poética que organiza la librería de mujeres de Santa Cruz de Tenerife , iba acompañada de Margarita Santana, otra encantadora de serpientes, pero de su obra ya me ocupé en otra ocasión.¹ Hoy quiero compartir mi emoción y celebrar al mismo tiempo con las y los lectores de este blog mi suerte por poder disfrutar de una poeta de este calibre en vivo y en directo.
Adquirí en la librería su libro Bestiario² y no veía la hora de regresar a casa para sumergirme en una convulsiva lectura del mismo, tal fue el deseo y el interés que la autora despertó en mí en su breve intervención.
Y me adentré en su Bestiario donde las termitas invisibles pueden morder a placer porque las mesas de noche apenas vigilan, ya no importa, los huesos no se ofenden ni se inquietan y la termita-rutina puede devorar lo que va quedando.
Y la hormiga laboriosa y disciplinada , me recuerda inevitablemente a la mujer, laboriosa, trabajadora, poeta, madre que después de tanto observar la hormiga y al no encontrar respuestas decide salirse de la fila para goce nuestro, que la disfrutamos hoy más plena que nunca.
Y al grillo cargado de nostalgia ¿quién no le ha pedido al grillo sus alas alguna vez para “volver al tiempo”, que dejamos abandonado “sobre el agua” Como hace Cecilia? Lo hemos hecho todos en un entrañable ejercicio de la memoria de veranos inconfesables, menos mal que está la cigarra, tan certera, dictaminando, es cierto Cecilia, “Toda la vida/cabe en un solo verano”.
Sospechamos del componente filosófico de la poesía de Cecilia Domínguez o del componente poético de las preguntas filosóficas de la poeta, que, tal y como dice la autora, contestando a una pregunta del maestro de ceremonias del acto, es la misma cosa y es que si la poesía no interroga, no indaga en la naturaleza humana, igual que la filosofía, no es poesía, las dos disciplinas son como hermanas siamesas condenadas a ir juntas a todas partes. Y no hay respuestas solo preguntas a cuál más tozuda , así es como la mosca que insiste a pesar de todo en darse golpes contra el cristal “que cree aire”, es un resumen escueto duro y descarnado de la existencia, en un somero verso.
Y qué decir de la rata, que nos muerde donde nos duele, tan vulnerables somos, que la rata sabe dejarnos intacto “el miedo y la certeza”.
Que gran maestra de la vida es esta poeta que nos enseña con tanta sencillez que la realidad importa mucho menos que el deseo, cuando el perro “se creía caballo” “pues llevaba el deseo/de un niño sobre el lomo”.
No se fía del cordero y le ruega que si es León la devore de un bocado, le teme más al desengaño que a la muerte, será porque de todas las muertes la de la inocencia es la peor de todas.
No le gustan las palomas, en eso coincidimos, pero yo recién descubro porque no me gustan, Cecilia ha puesto el foco encima de esta aversión mía, las palomas destruyen las piedras, las cosas bellas creada por la humanidad, Venecia, Notre Dame, igual que nosotros, que destruimos todo lo que tenemos, todo lo que alcanzamos, no me gustan de tanto como se me asemejan.
Y qué me dicen de ese dialogo con la estrella de mar, qué corazón o qué mente puede ser indiferente a esa sutil belleza de preguntarle a la estrella de mar si le concede deseos a las olas o los peces leen en ella su destino.
No cabe duda Cecilia todos somos un poco como el cangrejo, lo has intuido, y a veces marchamos hacia atrás “por si aún es tiempo”.
Y con el pez origen y la morena me despido de ti Cecilia, ese pez origen nos da la sal impulsora de la vida y el secreto deseo de volar, y a la morena “serpentina señora” le cuentas que bastó tu canto para que llegara a ti el tritón deseado y yo te creo.
Juana Santana
¹ El verbo que te dice tiempo de Margarita Santana de la Cruz
 "http://loquinario.blogspot.com.es/2011/10/el-verbo-que-te-dice-tiempo-de.html"
² Bestiario de Cecilia Domínguez Luis, Ediciones Baile del sol

viernes, 15 de noviembre de 2013

La Espiral


Humo denso, gris, taberna, la Fée Verte como agua se tira por el trampolín de la laringe, lubricando así las conversaciones surrealistas que se de-generan, el saxofón llora, la chica del fondo se ríe, el viejo se tropieza, el aire se carga, todo en un bucle rítmico. La escala armónica menor nos propone una danza arabesca, cíclica, la percusión nos mueve, las drogas nos ayudan a entenderlo, bailamos con nuestros demonios y mañana mas café y recuerdos.

Pedro Torres (El niño Maldito)

 
http://mecagoentupadre.bandcamp.com/album/la-espiral-2Llega La Espiral sin hacer concesiones a nadie, la lucidez es una luz tan brillante que te ciega y te confunde, no ves nada y a tientas busca donde dejar caer tu lomo dolorido y sentarte a escuchar.
Llega la espiral aquí no hay tiempo. Cuando metí a Pedro a estudiar Música con cuatro años le dije a su joven profesor: enséñale a amar y respetar la música, quiero que sea músico.
“Me duele”, ya de lleno en la ezquizo del flow recuerdo, cuidado con lo que deseas se puede hacer realidad.
“La gente es tan extraña” quería que mi hijo fuera un magnifico ejecutor de Mozart, no un Mozart, un puto genio buscando siempre el cielo con las uñas sucias de arañar la tierra.
Mi vida hubiera sido otra si hubiera parido un Solista de la Orquesta Nacional, con uñas, cuellos y puños inmaculados, con lo necesario para comprar “bienestar”, me hubiera quedado tiempo para dormitar en la inopia o cargar solo con mi personal psicosis, y no esta montaña rusa en la que se convierte la vida cuando has parido un genio, cuando has parido al niño maldito, al Cálido Lehamo no lo parí pero perfectamente con mi suerte le hubiera podido parir también.
Estos cabrones han decidido hacer música en serio, las letras, los beats de Niño Maldito, la mezcla y master de El Cálido Lehamo, los scratching de Edac Selectah. Solo se me ocurre una palabra: Respeto.
Han Pasado dos años metidos en la espiral que no es otra cosa que un huracán, ellos viven ahí, en en su ojo, son de verdad, son esclavos del capitalismo, de la locura de la negación, andan despiertos en medio del huracán con los ojos como platos repitiendo una y otra vez la misma pesadilla, hasta que cagan y sueltan toda la mierda, gestos, textos, Olimpo, inventos, están solos en el cielo.

En el cielo, ven “paquí” ya. No quiero ni verlo, mi gente está tocando el cielo con las manos, no quiero ni verlo. Se lamen las heridas porque la vida hiere, es lo que me calma y punto, amor para esta mierda, fuera está el mundo gris, se vaticinan nuevas víctimas, la vida no es segura, la muerte sí.
Mis gatos están tramando algo, se ríen hace un rato, resguárdate en el humo, al menos no verás la puta cara del verdugo, todo llega, el dinero la avaricia, los problemas, hoy hace un día perfecto para cagarse en Dios. 

Juana Santana

martes, 5 de noviembre de 2013

¿Sabes tú?

Tomaso Hernández
¿Sabes el dolor ese que de repente te sorprende en la boca del estómago sin saber muy bien cómo llegó hasta ahí? Tal vez subió por los pies, pasó por los tobillos, las rodillas, trepó por los muslos y siguió avanzando por las tripas hasta llegar al nido que lo cobija. Pero digo sólo tal vez, porque es un suponer, cuando esto ocurre uno no sabe nada, no hay porqué ni cómo, el dolor lo oculta todo. ¿Sabes tú de qué te estoy hablando?
¿Conoces esa sensación de que te desgarran las extremidades, te las atan a cuatro cuerdas para después tirar en diferentes direcciones? Suplicas para que tiren más fuerte y que al fin acabe el dolor, pero no, el dolor ni desaparece ni mata, te mantiene despierto para que sientas la ausencia. ¿Sabes tú de qué te estoy hablando?
¿Te ha pasado alguna vez notar como caes a un foso, un foso infinito y en una eterna caída anhelar llegar al final? Esperas con ansia aplastarte contra el suelo lleno de mierda y lodo, que todo acabe, dejar al fin de caer para estar abajo del todo porque después de eso ya no hay más. Pero el aplastamiento nunca llega, sigues cayendo y cayendo sobrepasando la lógica de la física, poniendo en duda hasta los límites del aguante humano, la agónica sensación de estar vivo. ¿Tienes idea de cuál es esa sensación?
¿Se te ha pasado por la cabeza alguna vez sacarte los ojos y comértelos para no seguir siendo testigo de la pegajosa realidad que de repente te sorprende en la piel y ni con espátulas de velcro eres capaz de arrancar? ¿sabes de qué sensación te estoy hablando? ¿sabes tú de qué hablo? ¿lo has sentido alguna vez?
¿Dime, has sentido ese dolor?

Yo ya lo dejé atrás. Tengo muy mala memoria.


sábado, 2 de noviembre de 2013

El imaginario de Alonso Fernández de Lugo. II La Casa de Niebla



Cabeza de Dragón. Monasterio S. Isidoro del Campo

Fernando Herráiz Sánchez



El fundador y el linaje.
En 1294, reinando Sancho IV, la plaza de Tarifa fue sitiada por los moros. Un caballero cristiano de reconquista defendía el bien fortificado castillo, y los atacantes desesperaban de tomarlo. El propio Yusuf, rey de Fez, dirigía el cerco, y no se sabe bien cómo, consiguió apresar a un hijo del alcaide. Llevó al muchacho ante la muralla, y exigió la rendición de la plaza, pues de lo contrario sería pasado a cuchillo a la vista de todos. El alcaide no vaciló, y pronunció el célebre si ha de hacerse, que sea con mi cuchillo, mientras arrojaba el arma muralla abajo. El chico murió, pero el castillo resistió. El caballero era Alonso Pérez de Guzmán, muy pronto conocido como Guzmán el Bueno, fundador del linaje de los que serían Condes de Niebla, y más tarde Duques de Medina Sidonia.
El episodio se convirtió en leyenda y fue repetido durante siglos, convirtiendo al Guzmán en un héroe cristiano solo un escalón por debajo del Cid Campeador..., pero..., Guzmán el bueno no era cristiano. Al menos no cristiano viejo. Luisa Álvarez de Toledo, con quien nos sentimos en deuda, publicó en 2005 un documento que lo atestigua. Se trata de un privilegio de 1288 por el cual Sancho IV autoriza al Guzmán a llevar 300 cahices de grano “a allen mar do el es”i. Allen, allende, o más allá del mar, lugar de procedencia del Guzmán, era una manera de designar la Berbería. Y efectivamente, el personaje entra en la historia como recaudador de impuestos al servicio de Aben Yusuf, primer monarca Benimerín de Marruecos.
En Castilla, el infante Sancho se había levantado contra su padre con el apoyo del rey de Granada. Para equilibrar las fuerzas, Alfonso X recurrió a Yusuf, iniciándose una contienda en la que moros y cristianos combatían en ambos bandos. Así, Pérez de Guzmán llegó a Andalucía de la mano del rey de Fez para socorrer a El Sabio. La guerra se prolongó, tiempo en el que el Guzmán se acomodó a los hábitos castellanos. Recibió donaciones de tierras de su nuevo patrón, y casó con María Alphon Coronel, rica heredera sevillana. Cuando la balanza parecía inclinarse a su favor, Alfonso X murió repentinamente..., y Sancho ocupó el trono. El Guzmán hubo de regresar a Marruecos, donde, según las crónicas, reunió una fortuna considerable. María Alphon no se movió de Sevilla, y recibió de su marido remesas de oro que invirtió en la compra de tierras y aldeas. Parece que el centro de gravedad de sus intereses se trasladó a Castilla, pues en 1292 o 1293, el Guzmán cambió de bando y pasó al servicio de su ex-enemigo Sancho IV, quién lo nombró alcaide de la recién tomada plaza de Tarifa...seguir leyendo



lunes, 28 de octubre de 2013

El imaginario de Alonso Fernández de Lugo. I

De las Judeas Nueva y Pequenna.
Fernando Herráiz Sánchez

Sello de Salomón. Artesonado Iglesia S. Juan Bautista. La Laguna

    Interesante trabajo dividido en tres partes de Fernando Herráiz Sánchez con el que consigue arrojar luz sobre algunos episodios de este personaje y otros también relevantes en los tiempos de la conquista de Canarias y de su, cuando menos curiosa relación con el judaismo. En breve publicaremos la segunda y tercera partes que vienen a completar este trabajo de investigación.


A mediados de 1505 Alonso de Lugo anunciaba que “...antes de muchos tiempos verían maravillas en esta isla”i. Tenerife era entonces una incipiente colonia con menos de quinientos vecinos ocupados en afianzar una economía de subsistencia, y en la principal fuente de ingresos de la élite local: la exportación azucarera.
Tres años más tarde las maravillas se habían esfumado, y El Adelantado y su numeroso clan de parientes, criados, paniaguados y naturales de Gran Canaria, luchaban por conservar el poder en Tenerife y La Palma. La situación era delicada. Al de Lugo le habían retirado las varas de gobernación de ambas islas, y estaba formalmente acusado de grave deslealtad (traición) al rey.
El objetivo de esta serie de artículos es intentar desentrañar las claves de tan brusca mudanza, sus razones y sus consecuencias. Para ello es necesario situar a Alonso de Lugo y los suyos, en el contexto de los vaivenes experimentados por las monarquías peninsulares en los años mencionados.
Entre 1505 y 1508 las coronas de Castilla y Aragón cruzaron el punto de no retorno de lo que podría denominarse una cierta idea de España. El proyecto incorporaba un programa más o menos explicito que abarcaba todos los ámbitos de la vida social: economía, administración, política interior y exterior, cultura, ciencia, matrimonios, costumbres, tecnología, minorías étnicas... y religión. En definitiva, un completo ideario o imaginario colectivo que en sus líneas maestras permaneció vigente al menos cuatro siglos, y del cual no nos hemos emancipado completamente.
Es difícil exagerar la transcendencia de aquellos años. Vistos en perspectiva, existe cierto consenso en propugnar que los cambios introducidos por Los Católicos eran inevitables, pues sintonizaban con la marcha de los tiempos. Es opinable. Sea como fuere, lo que nos interesa señalar es el hecho de que paralelamente al plan de Isabel y Fernando, existió un ideario o imaginario alternativo. Un imaginario que tuvo oportunidad de triunfar.
También que el de Lugo y su clan participaron apreciablemente del mismo, y sus actos y movimientos son difícilmente compresibles sin referirnos a ambas posturas enfrentadas. El protagonismo del Adelantado no fue de primer orden. Pero tampoco se ajustó a lo que cabría esperar de un gobernador de colonia distante y de escasa relevancia económica. Sus habilidades políticas, la historia, y especialmente la posición geográfica del archipiélago, lo convirtieron en algo más que un simple peón. De todo ello hablaremos.
A estas alturas quizá parezca estéril u ocioso indagar sobre la identidad de Alonso de Lugo. Están disponibles multitud de artículos, semblanzas, genealogías, monografías, y un abundantísimo registro documental sobre el personaje. Sin embargo, llama la atención que hasta la fecha no se le haya dedicado una biografía de cierta entidad. Otros de menor relevancia la han merecido. A tenor de esta circunstancia, y de nuevos estudios y hallazgos documentales, no creemos impertinente comenzar preguntándonos ¿quién fue realmente Alonso Fernández de Lugo? ...seguir leyendo


jueves, 26 de septiembre de 2013

La Cirila y el equinoccio de otoño

En una vida como la mía da tiempo a demasiadas cosas.
 Mi memoria está tan llena que a veces no lo soporto’

(Javier Marías)


Llueve de manera transversal, el otoño se estrena con esta llovizna incomoda, me compro un paraguas de tres euros con veinte en los chinos que resultó ser una mierda de paraguas, inútil contra esta lluvia ladeada que moja de abajo para arriba y me empapa la cara, las rodillas y el bolso de tela donde llevo un libro de Yasunari Kawabata.
Veo por casualidad pasar la guagua 016 y me fijo que lleva un rotulo de neón donde puede leerse “La Cirila”menuda sorpresa me tenia reservada el equinoccio de otoño, mucha gente ignorará, por ser demasiado joven para saber tal cosa, que La Cirila era una guagua enorme, chata,con cara de dibujo de Walt Disney y de color rojo, cuyo trayecto era San Benito, Rancho Grande, Barrio Nuevo y vuelta a empezar, todo ese viaje, que a mi me parecía de unas distancias enormes, costaba una peseta.
Los domingo por la tarde la cogía y me hacía el tour de los barrios periféricos de La laguna comiéndome un mulato o una bolsa de Munchitos, el conductor era siempre el mismo se llamaba Tomasín, un joven, diáfano, amable y de perpetua sonrisa.
Empezaba el trayecto en San Benito, donde recogía grupos de hombres, con palillos en la boca, que salían de los dos o tres guachinches* de la zona, famosos por su vino del país la carne cabra y otras exquisiteces locales, a los hombres el vino les alegraba y les soltaba la lengua, entraban a la guagua siempre vociferando bromas absolutamente enigmáticas para mi, el palillo lo pasaban de una comisura a otra de la boca entre grandes risotadas con mucha destreza.
El Rancho Grande era otra cosa, su nombre me evocaba las películas de John Wayne, el aspecto del barrio ayudaba mucho a esa evocación, la guagua paraba al final de un grupo de casas, construidos al borde de una carretera solitaria paralela a la pista de aterrizaje del aeropuerto de Los Rodeos, aquí subían o bajaban mujeres casi siempre vestidas de negro o con colores muy apagados, muchas veces portaban ramos de flores para sus difuntos, siempre paraban en el viejo Cementerio de San Juan, dejando tras de si un rastro de tristeza que yo no identificaba muy bien pero que podía oler.
La parada del Barrio Nuevo era en un puente sobre un barranco, allí transitaba gente más variopinta, grupos de chicos y chicas, y muchas parejas de novios,clientes todos ellos de extinto Cine Dácil, aledaño a la parada.
Descubrir hoy que la empresa de transporte recuperó el nombre de La Cirila para esa línea ha sido una grata sorpresa, tengo que felicitar al promotor de esta idea.
La Cirila me retrotrae a la infancia cuando la tomábamos para hacer el recorrido completo, sin ningún propósito, solo para mirar por la ventana con los ojos llenos de Domingo.
Llego a mi casa con el barrenillo de la guagua metido en la cabeza consulto en internet y descubro que la linea 016 de los transportes interurbanos de Tenerife desde mediados del mes de julio ha pasado a llamarse La Cirila. Si todo fuera tan fácil, y yo pudiera recuperar además del nombre de esa línea mi inocencia, curiosidad y sobre todo mis ganas de vivir, de aquella época.

*Guachinche: lugares donde se sirve rica comida casera y vino del país, muy apreciados por los amantes de la comida     tradicional Canaria.
 
Juana Santana

martes, 24 de septiembre de 2013

Anouar Brahem / The Astounding Eyes of Rita



 Música que me llega
  

    Anouar Brahem nos quita el corsé de la música rectilínea; una inmensa luz  se cuela por los oídos y sin que te des cuenta ya estás allí, cimbreando como el heno al viento, el  laúd en las manos de este maestro nos envuelve en una atmósfera diáfana, preñada de historias intemporales, una amalgama de sucesos donde todos aparecemos en algún momento para disfrutar de un recuerdo hermoso, sosiego en la vorágine de los días, nos aleja de la crueldad de los informativos y de la rabia, el mundo abrazado a la salida poética que le queda puede contar con esta hermosura. Cierro los ojos, ajusto los auriculares y disfruto de este trabajo que como los demás del autor me ayudan a meditar, a reinventar la concordia, el interés por la paz  que se torna importante nuevamente. “Los asombrosos ojos de Rita”, dedicado al gran poeta palestino Mahmoud Darwish, icono de la lucha por la libertad de su pueblo.
     Importante resaltar el aporte de los músicos escogidos, Klaus Gesing (clarinete bajo), Björn Meyer (contrabajo). Khaled Yassine (darbuka y bendir), crisol de estilos y culturas que convergen dando un resultado cuando menos fresco y atractivo para mis oídos ávidos de música que vaya más allá de lo meramente divertido. Compromiso, autenticidad y buen gusto.
      Anouar Brahem nace en Túnez en 1957, muy joven comienza su preparación musical en el conservatorio de música de Tunicia,  destaca como compositor e interprete del laud. A compartido escena y trabajos con grandes figuras del jazz como Jan Garbarek, Dave Holland, John Surman, Jean-Louis Matinier o Richard Galliano,  entre otros muchos. Me confieso admirador incondicional de su  trabajo, escucharlo nunca será una perdida de tiempo y probablemente ganaremos en sensibilidad y capacidad de asombro.

Jeromm

martes, 10 de septiembre de 2013

A propósito de “La caja está cerrada “ de Antón Arrufat



“Uno no vive más que en su infancia el resto es costumbre, costumbre y horror”

Antón Arrufat




La caja está cerrada* esta obra publicada por editorial letras cubanas en 1984 llega a mis manos como lo hacen casi todos los libros, por azar, le encuentro en la biblioteca pública de La laguna mi proveedora habitual de lecturas, es un ejemplar de tapas blandas a dos colores, las páginas están amarillas por el paso del tiempo, para mi sorpresa el libro no había sido aún leído por nadie, infinito placer me produce ir cortando las páginas para leerlo, me abro paso con un abrecartas descubriendo el mundo que contiene.
Trata en gran medida del universo criollo, la sociedad pequeño-burguesa de Santiago de Cuba en plena segunda guerra mundial, todo visto por los ojos de un niño a punto de llegar a la adolescencia, las diferencias de clase social, el disimulo de la miseria por una clase orgullosa venida a menos, el racismo con los negros y mulatos descendientes de esclavos, la opulencia de unos y el crepúsculo social de otros, el viejo mecanismo de la vida en definitiva “el viejo mecanismo que comienza a triturarlo implacable”.
Antón Arrufat poseedor de la más fina de las ironías, y del sarcasmo más potente , gusta en ocasiones de mostrar cierta piedad o indulgencia con sus personajes que se retuercen, todos sin excepción, en un descenso hacia la nada bajo el calor infernal de Santiago, todo pasa y nada permanece para siempre.
El niño Gregorio tiene una caja de cristal donde va guardando todas las cosas que tienen un significado para él, cuidadosamente seleccionadas cada una con su propia historia y relacionadas íntimamente con su aprendizaje vital, la caja es donde guarda todos los objetos que simbolizan su transformación en un adulto pasito a pasito, asombrado del mundo y su mecanismo, callando las preguntas innecesarias por no parecer tonto a los ojos de los adultos, seleccionando las cosas que se van reclutando para la caja como si de una cápsula del tiempo se tratara (de su propio e intransferible tiempo, su paso de la infancia a la madurez).
Cada libro que leo, cada situación que vivo me remite una y otra vez a mi realidad actual, imposible no establecer paralelismos, están todos los ingredientes, la guerra, llenando los ojos de muerte en los telediarios, una casta parasitaria que vive de la explotación, del abuso, del robo y del ultraje a una gran mayoría, una burguesía cada vez más empobrecida y desconcertada.
Nada sucede aunque todo parece a punto de estallar porque “también las estrellas, en apariencia serenas, tienen sus explosiones”.
La tierra era entonces un lugar muy peligroso y hoy, a pesar de los adelantos y del tiempo que ha pasado, los es todavía más, no hemos aprendido nada.
En la caja está cerrada nada es lo que parece y cualquier intento de indagar en la verdadera naturaleza de las cosas se verá frenado por alguna puerta cerrada, el más mínimo gesto de disentimiento está condenado al ultraje y escarnio público para que no sea imitado por más gentes.
“Donde asome, nada más asome un pensamiento diferente al mayoritario, una libertad no consentida, corremos peligro tu y yo, el alcalde y hasta el mismísimo presidente de la República “ aseguraba uno de los personajes secundarios de la novela, como respuesta a algún conato de honestidad que pudiera ver en las pupilas de su lacayo político, igual que hoy, los Medios de Comunicación tienen encomendado difundir el pensamiento único, sus reglas de juego, que solo los poderosos y los corruptos pueden saltarse cuando les interesa, y criminalizar cualquier acto de rebeldía en contra del Sistema, por muy pacifico que sea.
La novela de Antón Arrufat esta llena de simbolismo, los objetos, las fotos de los antepasados, la epopeya de los negros esclavos, el sexo, todo se esconde y se respira detrás de las puertas cerradas, debajo del asfalto yacen superpuestas otras ciudades, otras civilizaciones igual de angustiadas que la nuestra.
Rogelio, el tío de Gregorio, una especie de maestro de ceremonias de la vida, le cuenta que : “Actualmente caminamos sobre ciudades y huesos y hablamos con las palabras de los muertos “
Igual que ahora, nosotros aquí caminamos sobre las ruinas de una falsa prosperidad, de un engaño colectivo, una falsa democracia, bajo nuestros pies los muertos de todas las guerras y de la más cruenta de todas, la guerra de los ricos contra los pobres, que se libra cada día delante de nuestros ojos, tratamos de seguir adelante de escapar pisando los huesos de los que van cayendo.
“Triste país, cada quien mata el árbol que puede “.


*La caja está cerrada, Antón Arrufat
Editorial letras cubana
Ciudad de la Habana, Cuba 1984

Juana Santana
                                                                                   

sábado, 24 de agosto de 2013

Keith Jarret : Köln Concert

Música que me llega


     
Keith Jarret / Piano Febrero 1975
Resuenan los armónicos del Köln Concert en mi cabeza, me gustaría hablar de este trabajo sin resultar rimbombante, podría decirles que lo escuchen si no lo han hecho y así me ahorro palabrería, ¿Cuántos mundos hay dentro de la cabeza de un marciano como Jarrett? Podríamos compararlo con Stephen Hawking, cada uno en su universo, pero ambos te transportarán más allá de fronteras conocidas e igualmente disfrutarás de las sugerencias y paisajes que ambos te proponen, está claro que el Köln Concert es el trabajo favorito de muchos, incluso de aquellos que quieren presumir de buen gusto, pero también va más allá de esta vanidad aceptable, es un hito en la historia de la música, en la improvisación libre, este trabajo de Jarrett traspasará culturas y civilizaciones transversalmente como el agujero de gusano del científico. Altamente recomendable para oídos curtidos en mil músicas este Concierto de Colonia, grabado en directo sin más preparación, como le gusta al maestro, se vuelve imprescindible para quienes creen que hay vida más allá de los convencionalismos musicales, no me queda más que recomendarles su audición atenta a la mayor brevedad posible.

Jeromm

sábado, 17 de agosto de 2013

El nepotismo impune



Hoy reflexionaba sobre la desigualdad, miseria, abandono y lejanía que hemos sufrido siempre en Canarias, agravado por gobernantes sin escrúpulos que han hecho de la ignorancia de este pueblo su principal seguro de vida.

Paseando por una calle, suburbial, de un barrio a su vez suburbio de mi ciudad, reducto, donde las relaciones de fuerza y de poder se han ido configurando en una suerte de nepotismo fatal e inevitable como si fuera una lacra o enfermedad incurable que sufren, a mayor escala, la Isla de Tenerife y el archipiélago canario y a escala estratosférica el Estado español.

Andaba por la calle sin prisa, como me gusta a mi, me iba deleitando con los sonidos y las conversaciones provenientes de los pequeños negocios que sobreviven en este lugar, y que sorprenden por doble motivo, primero porque la crisis económica de la zona euro ha sido como un tsunami arrasando la pequeña empresa, los carteles rojos de se vende, se alquila o se traspasa son un sarpullido que se extiende por todo el país, como una varicela arquitectónica sistémica de los tiempos modernos, orgullo del neoliberalismo. Y en segundo lugar, por la persistencia de esos pequeños negocios en este reducto suburbial extraña por su propia naturaleza, zapateros remendones, costureras, carniceros, pescaderos, libreros, alguna relojería, barberías y peluquerías de señoras, oficios y ofertas minoristas que agonizan en una economía globalizada, donde las multinacionales se asientan en grandes centros comerciales, a los que la gente acude en masa dando la espalda a este comercio familiar de toda la vida.

Allí lavan el coche, compran la comida, la ropa y finalmente se cortan el pelo, toman algo en una cafetería y compran lotería por si hubiera suerte. Todo ello sin salir de un recinto acotado e impersonal donde la máquina suple a la persona todo lo posible, con el tiempo mandaremos a comprar a nuestro robot y ni siquiera los clientes serán humanos.

Lo más pintoresco de mi paseo es el acento de las conversaciones el gracejo cubano, venezolano, colombiano, boliviano, junto con el canario, que me llegan a retazos según voy pasando por las puertas de las tiendas, no termino de ver la ganancia de todas estas personas que en su día emigraron aquí para buscar una vida mejor y un futuro para sus hijos.

En este barrio el tiempo se paró en los años 70, la estética, mostradores de madera y vitrinas de cristal, los suelos muy gastados de granito y las estanterías quejumbrosas ofreciendo género urgente y precario para salir del paso.

Las mujeres del barrio en sus jabitas de nylon llevan el pan y las viandas como si estuvieran en Centro Habana, muchas de ellas llegaron de allí buscando mejorar y ahora tienen que lidiar con la misma miseria material pero muy lejos de casa, en un mundo mucho más despiadado y hostil, sin valores, donde todo quedó varado sin previo aviso, muchas preparan el retorno a sus países de origen, que emergen y tienen muchas más oportunidades que ofrecerles que la vieja y siempre desdeñosa Europa.

Dijo alguien en una ocasión, cuando vayas adelantando a alguien con tu automóvil sonríe al pasar a su lado, nunca sabes en qué momento te puede adelantar a ti.

Canarias es la comunidad autónoma del Estado español donde más ha crecido la pobreza desde el año 2008 hasta la fecha, se va alejando peligrosamente del resto del Estado, en una desigualdad social que crece a ojos vistas.

Paulino Rivero, presidente del gobierno canario,no solo no ofrece soluciones o hace una deseable autocrítica, sino que ha dicho con total desfachatez que: la “desigualdad creciente” con respecto al resto del Estado obedece exclusivamente a las políticas de recortes de Mariano Rajoy.

Ninguna mención, por supuesto, al modelo de crecimiento de las Islas Canarias de los últimos treinta años aplicado por todos los ejecutivos de su signo político y de otros, con las diferentes coaliciones y componendas habidas siempre para seguir controlando el poder y perpetuar el nepotismo con total impunidad.

Dicho modelo basado en el monocultivo del turismo, la construcción descontrolada, que animó a muchos jóvenes a dejar las aulas, aún antes de terminar sus estudios obligatorios, para trabajar en el ladrillo, desbocado, especulativo, con las bendiciones de una clase política canaria avariciosa y corrupta, que siempre ha fomentado desde arriba una juventud inculta, sin cualificación profesional, acrítica con el poder, a la que venderle su nacionalismo de garrafón cada cuatro años, para luego ir a Madrid a intercambiar favores a cambio de capital para seguir financiado sus privilegios caciquiles.

Esta clase política no estaba preparada para afrontar el desastre económico y el desempleo posterior, Cuando pincha la burbuja inmobiliaria, acostumbrada a medrar sin esfuerzo por ser hijo, primo o conocido de, habían dilapidado los fondos europeos destinados a estimular el empleo y el bienestar general, repartiéndosela entre ellos mismos, como han hecho siempre, conocidos y vergonzantes son los gastos de viajes, hoteles, fiestas, coches oficiales y prebendas de una ralea que acapara el ochenta por ciento de la riqueza siendo solo el dos por ciento de la población.

  El nepotismo en Canarias es la forma genuina de gobernar y se remonta a los tiempos de la Conquista, son los mismos descendientes de los conquistadores y, algunos autóctonos que no dudaron en elegir a quién tenían que servir desde el primer momento, los que lo han ejercido impunemente a lo largo del tiempo.
Juana Santana

La Candelaria de Adeje

                                                                                                  Fernando Herráiz Sánchez.                 ...

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