15.11.13

La Espiral


Humo denso, gris, taberna, la Fée Verte como agua se tira por el trampolín de la laringe, lubricando así las conversaciones surrealistas que se de-generan, el saxofón llora, la chica del fondo se ríe, el viejo se tropieza, el aire se carga, todo en un bucle rítmico. La escala armónica menor nos propone una danza arabesca, cíclica, la percusión nos mueve, las drogas nos ayudan a entenderlo, bailamos con nuestros demonios y mañana mas café y recuerdos.

Pedro Torres (El niño Maldito)

 
http://mecagoentupadre.bandcamp.com/album/la-espiral-2Llega La Espiral sin hacer concesiones a nadie, la lucidez es una luz tan brillante que te ciega y te confunde, no ves nada y a tientas busca donde dejar caer tu lomo dolorido y sentarte a escuchar.
Llega la espiral aquí no hay tiempo. Cuando metí a Pedro a estudiar Música con cuatro años le dije a su joven profesor: enséñale a amar y respetar la música, quiero que sea músico.
“Me duele”, ya de lleno en la ezquizo del flow recuerdo, cuidado con lo que deseas se puede hacer realidad.
“La gente es tan extraña” quería que mi hijo fuera un magnifico ejecutor de Mozart, no un Mozart, un puto genio buscando siempre el cielo con las uñas sucias de arañar la tierra.
Mi vida hubiera sido otra si hubiera parido un Solista de la Orquesta Nacional, con uñas, cuellos y puños inmaculados, con lo necesario para comprar “bienestar”, me hubiera quedado tiempo para dormitar en la inopia o cargar solo con mi personal psicosis, y no esta montaña rusa en la que se convierte la vida cuando has parido un genio, cuando has parido al niño maldito, al Cálido Lehamo no lo parí pero perfectamente con mi suerte le hubiera podido parir también.
Estos cabrones han decidido hacer música en serio, las letras, los beats de Niño Maldito, la mezcla y master de El Cálido Lehamo, los scratching de Edac Selectah. Solo se me ocurre una palabra: Respeto.
Han Pasado dos años metidos en la espiral que no es otra cosa que un huracán, ellos viven ahí, en en su ojo, son de verdad, son esclavos del capitalismo, de la locura de la negación, andan despiertos en medio del huracán con los ojos como platos repitiendo una y otra vez la misma pesadilla, hasta que cagan y sueltan toda la mierda, gestos, textos, Olimpo, inventos, están solos en el cielo.

En el cielo, ven “paquí” ya. No quiero ni verlo, mi gente está tocando el cielo con las manos, no quiero ni verlo. Se lamen las heridas porque la vida hiere, es lo que me calma y punto, amor para esta mierda, fuera está el mundo gris, se vaticinan nuevas víctimas, la vida no es segura, la muerte sí.
Mis gatos están tramando algo, se ríen hace un rato, resguárdate en el humo, al menos no verás la puta cara del verdugo, todo llega, el dinero la avaricia, los problemas, hoy hace un día perfecto para cagarse en Dios. 

Juana Santana

5.11.13

¿Sabes tú?

Tomaso Hernández
¿Sabes el dolor ese que de repente te sorprende en la boca del estómago sin saber muy bien cómo llegó hasta ahí? Tal vez subió por los pies, pasó por los tobillos, las rodillas, trepó por los muslos y siguió avanzando por las tripas hasta llegar al nido que lo cobija. Pero digo sólo tal vez, porque es un suponer, cuando esto ocurre uno no sabe nada, no hay porqué ni cómo, el dolor lo oculta todo. ¿Sabes tú de qué te estoy hablando?
¿Conoces esa sensación de que te desgarran las extremidades, te las atan a cuatro cuerdas para después tirar en diferentes direcciones? Suplicas para que tiren más fuerte y que al fin acabe el dolor, pero no, el dolor ni desaparece ni mata, te mantiene despierto para que sientas la ausencia. ¿Sabes tú de qué te estoy hablando?
¿Te ha pasado alguna vez notar como caes a un foso, un foso infinito y en una eterna caída anhelar llegar al final? Esperas con ansia aplastarte contra el suelo lleno de mierda y lodo, que todo acabe, dejar al fin de caer para estar abajo del todo porque después de eso ya no hay más. Pero el aplastamiento nunca llega, sigues cayendo y cayendo sobrepasando la lógica de la física, poniendo en duda hasta los límites del aguante humano, la agónica sensación de estar vivo. ¿Tienes idea de cuál es esa sensación?
¿Se te ha pasado por la cabeza alguna vez sacarte los ojos y comértelos para no seguir siendo testigo de la pegajosa realidad que de repente te sorprende en la piel y ni con espátulas de velcro eres capaz de arrancar? ¿sabes de qué sensación te estoy hablando? ¿sabes tú de qué hablo? ¿lo has sentido alguna vez?
¿Dime, has sentido ese dolor?

Yo ya lo dejé atrás. Tengo muy mala memoria.


2.11.13

El imaginario de Alonso Fernández de Lugo. II La Casa de Niebla



Cabeza de Dragón. Monasterio S. Isidoro del Campo

Fernando Herráiz Sánchez



El fundador y el linaje.
En 1294, reinando Sancho IV, la plaza de Tarifa fue sitiada por los moros. Un caballero cristiano de reconquista defendía el bien fortificado castillo, y los atacantes desesperaban de tomarlo. El propio Yusuf, rey de Fez, dirigía el cerco, y no se sabe bien cómo, consiguió apresar a un hijo del alcaide. Llevó al muchacho ante la muralla, y exigió la rendición de la plaza, pues de lo contrario sería pasado a cuchillo a la vista de todos. El alcaide no vaciló, y pronunció el célebre si ha de hacerse, que sea con mi cuchillo, mientras arrojaba el arma muralla abajo. El chico murió, pero el castillo resistió. El caballero era Alonso Pérez de Guzmán, muy pronto conocido como Guzmán el Bueno, fundador del linaje de los que serían Condes de Niebla, y más tarde Duques de Medina Sidonia.
El episodio se convirtió en leyenda y fue repetido durante siglos, convirtiendo al Guzmán en un héroe cristiano solo un escalón por debajo del Cid Campeador..., pero..., Guzmán el bueno no era cristiano. Al menos no cristiano viejo. Luisa Álvarez de Toledo, con quien nos sentimos en deuda, publicó en 2005 un documento que lo atestigua. Se trata de un privilegio de 1288 por el cual Sancho IV autoriza al Guzmán a llevar 300 cahices de grano “a allen mar do el es”i. Allen, allende, o más allá del mar, lugar de procedencia del Guzmán, era una manera de designar la Berbería. Y efectivamente, el personaje entra en la historia como recaudador de impuestos al servicio de Aben Yusuf, primer monarca Benimerín de Marruecos.
En Castilla, el infante Sancho se había levantado contra su padre con el apoyo del rey de Granada. Para equilibrar las fuerzas, Alfonso X recurrió a Yusuf, iniciándose una contienda en la que moros y cristianos combatían en ambos bandos. Así, Pérez de Guzmán llegó a Andalucía de la mano del rey de Fez para socorrer a El Sabio. La guerra se prolongó, tiempo en el que el Guzmán se acomodó a los hábitos castellanos. Recibió donaciones de tierras de su nuevo patrón, y casó con María Alphon Coronel, rica heredera sevillana. Cuando la balanza parecía inclinarse a su favor, Alfonso X murió repentinamente..., y Sancho ocupó el trono. El Guzmán hubo de regresar a Marruecos, donde, según las crónicas, reunió una fortuna considerable. María Alphon no se movió de Sevilla, y recibió de su marido remesas de oro que invirtió en la compra de tierras y aldeas. Parece que el centro de gravedad de sus intereses se trasladó a Castilla, pues en 1292 o 1293, el Guzmán cambió de bando y pasó al servicio de su ex-enemigo Sancho IV, quién lo nombró alcaide de la recién tomada plaza de Tarifa...seguir leyendo