27.12.13

El imaginario de Alonso Fernández de Lugo, y III.

                                    De secretos y traiciones.

                                                                                                    Fernando Herráiz

Escudo de los Lugo en Oropesa Puerto Espíndola

Los actores.
   En los primeros años del S. XVI el balance de los diferentes actores del asunto de Canarias era agridulce. Para Los Católicos, el resumen era claramente positivo...., pero en 1500 habían muerto sus dos hijos mayores, y la sucesión pasaba a Juana, casada con Felipe de Borgoña y Flandes, hijo del  emperador Maximiliano I de Habsburgo. La situación desbordaba los cálculos más pesimistas de Isabel y Fernando, pues independientemente del estado mental de la futura reina, era evidente que carecía de ambiciones políticas, y que el poder efectivo lo ejercería su marido.
   Felipe de Habsburgo era, a pesar de su juventud, un político con experiencia que se movía con soltura en las cortes europeas. Con 25 años había puesto en marcha una administración eficiente en Flandes. Por su talante, títulos y relaciones, era una figura emergente en el viejo continente, que contaba con un consejo asesor profesionalizado, y presumía de sentar a su mesa a Erasmo de Róterdam y a otros humanistas de prestigio. Su corte era sinónimo de lujo, boato y liberalidad de costumbres al estilo francés e italiano, vivo contraste con la austeridad, el rigorismo religioso, y el “enlutamiento” de la castellana.
  La disparidad de estilos de vida, intereses, y horizontes intelectuales fue recogida por diversos cronistas. En el norte del continente se gestaba la reforma protestante, y el debate giraba en torno a la autoridad, moralidad y competencias del papado, mientras que Castilla se afanaba en una política fundada en el acrecentamiento de la hacienda real, la unanimidad religiosa y la empresa americana...leer más 

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